CARACTERIZACION Y AGENDA AMBIENTAL DE BARAHONA

CARACTERIZACION Y AGENDA AMBIENTAL DE BARAHONA 

En la entrega anterior señalamos, de manera sintetizada, las demandas de uso que tienen los recursos naturales de la provincia Barahona; enfatizando en las afectaciones ambientales que sufren por los modos de uso y por las irresponsabilidades de casi todos los actores que tienen en sus hombros, crear las condiciones adecuadas para dotar de buena calidad de vida a los ciudadanos que ocupan los asentamientos humanos, donde ellos “dizque” realizan sus funciones; por las cuales se les paga un bojote de cuartos.

Indicamos, la vez anterior, que esas afectaciones sumadas a los riesgos climáticos que penden sobre la geografía de la provincia, crean amenazas y vulnerabilidades que pueden provocar a su vez, emergencias y desastres de consecuencias catastróficas, las cuales han sido recurrentes en la provincia y región.

Barahona está naturalmente expuesta a gran cantidad de fenómenos naturales. Dentro de ellos están los de tipo geológico como son, terremotos, maremotos o tsunamis y deslizamientos de tierras, así también está expuesta a fenómenos meteorológicos, como son huracanes o tormentas tropicales, las inundaciones y la sequía, y es de ahí, que cualquier intervención en el territorio provincial debe, necesariamente, tener en cuenta esos riesgos, sino las consecuencias serían catastróficas, como frecuentemente ocurre.

En cuanto a terremotos, se tienen en la región sur, varias fallas que pueden ocasionar la ocurrencia de los mismos. Esas fallas son, Enriquillo-Plantain Garden, la cual pasa por la península del sur de Haití y termina en el Lago Enriquillo y que ocasionó en ese país el terremoto del año 2010. Luego aparece la Falla de Neyba, que viene desde la Bahía de Gonaïves en Haití y recorre por el lado sur toda la Sierra de Neyba hasta el inicio de la Sierra Martin García. Luego está la Falla Trinchera de los Muertos, que recorre, por el Mar Caribe, casi toda la República Dominicana, desde la Bahía de Neyba en Barahona hasta el frente de la provincia Altagracia, en el Este.

Un terremoto o sismo es un fenómeno de sacudida brusca, de corta duración de la corteza terrestre, producida por la liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas. Estos fenómenos afectan todas las estructuras existentes o construidas sobre la superficie y causan además deslizamientos de tierras desde las zonas altas hacia las áreas bajas. Y en caso de la falla la Trinchera de Los Muertos, además de terremotos, puede también ocasionar tsunamis o maremoto.

Los huracanes o tormentas tropicales son muy recurrentes en la provincia y región y se tiene que en los últimos 60 años (1958-2018), un total de 19 huracanes han afectado, con diversa intensidad, a la provincia y a la región. Estos fenómenos meteorológicos en la mayoría de las ocasiones han ocasionado inundaciones, que han dejado a la provincia y parte de la geografía regional en condiciones de suma calamidad. El caso más grave, fueron las crecidas del Lago Enriquillo, que afectaron todas las comunidades cercanas.

Completando el cuadro tétrico de los riesgos climáticos, está el fenómeno de la sequía, especialmente la sequía agrícola. Este fenómeno se caracteriza por la falta de precipitaciones pluviales sumada a otros factores, como la capacidad de absorción y almacenamiento del suelo, la evapotranspiración o las altas temperaturas, así como las condiciones geográficas, todo lo cual genera insuficiencia de agua y humedad por periodos recurrentes que pueden prolongarse hasta por tres años. Barahona está situada entre las provincias de mayor afectación por sequía agrícola, con el 90% de su territorio sometido a este fenómeno meteorológico.

Como conclusión de lo anterior se extrae, que de todas las provincias del país, las únicas que están sometidas a una condición de multipeligro son, San Cristóbal y Barahona. Barahona presenta una exposición alta frente a los terremotos, exposición muy alta frente a los huracanes, exposición alta para las inundaciones y exposición muy alta para las sequias agrícolas.

Todo lo anterior debe llamar a una seria reflexión en todos los organismos responsables de construir y mantener las infraestructuras urbanas y rurales, para que a la hora de hacer una intervención, observen las amenazas y vulnerabilidades a las cuales estará sometida y así puedan disminuir los riesgos y peligros para evitar desastres y daños.

Rafael Matos Féliz

Por el Desarrollo Sostenible

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